El papel de la Infantería de Marina en el Desastre de Annual

De un tiempo a esta parte, parece que en nuestro país está naciendo un interés por conocer el Desastre de Annual de 1921, en el que el Ejército Español, conducido por el general Silvestre, sufrió una durísima derrota a manos de las harkas rifeñas comandadas por Abd el-Krim. De hecho hace poco que se ha estrenado en la televisión (Antena 3) la serie “Tiempos de Guerra” que trata de reivindicar el papel de las Damas Enfermeras de la Cruz Roja, que dirigidas por la valiente Carmen Angoloti,  salvaron en su hospital de Melilla muchísimas vidas de soldados españoles heridos durante los combates de la Guerra del Rif.

Aún más conocido es el gigantesco sacrificio que protagonizó, frente a las levantiscas cábilas rifeñas, el Regimiento de Caballería Alcántara Nº14, que literalmente se inmoló en el campo de batalla para cubrir la retirada de sus compañeros del Ejército.

Desde aquí vamos ahora a tratar de recordar a otros valientes que, a pesar de ser menos conocidos que los caballeros del Regimiento Alcántara y las Damas Enfermeras de la Cruz Roja, tuvieron un papel muy fundamental para salvar muchísimas vidas durante la evacuación del Ejército español en su loca retirada desde Annual. Nos referimos a los infantes de Marina de la Armada española que defendieron la playa de Sidi Driss.

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Uniformidad de parada y campaña usado por la Infantería de Marina en 1921

Ocurre que mientras se cerraba el cerco de Annual, una parte de los restos del Ejército español de África se retiraba hacia Melilla, perseguidos y tiroteados de cerca por los rifeños, otra parte que venía desde Abarrán y desde Igueriben se dirigió hasta la playa de Sidi Driss. En la playa la Armada había dispuesto una cabeza de playa para hacer posible el reembarque de supervivientes, como una especie de adelanto de lo que sería el Milagro de Dunquerque para los ingleses en la Segunda Guerra Mundial.

Así fue como dos compañías reforzadas de infantes de Marina, comandadas por los oficiales Fuster y Velázquez, desembarcaron en la playa de Sidi Driss tras  llegar a Melilla las primeras noticias desde Annual. Se tomaron las posiciones altas, donde montaron parapetos con ametralladoras y morteros para tratar de contener a los rifeños mientras se producía la evacuación de la almagama de regimientos del Ejército que llegaban a la playa y que serían reembarcados en las barcazas K la Armada había comprado en Gibraltar y que ya eran veteranas de Gallipoli.

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Barcaza K para operaciones anfibias

Primero empezaron a llegar hasta la playa soldados aislados, con los ojos desencajados por el sufrimiento de hacer 12 kilometros sin agua por el duro terreno norteafricano y hostigados por los rifeños. Más tarde empezaron a llegar los restos de unidades más o menos cohesionadas. Finalmente llegaron los heridos a lomos de los mulos e incluso a hombros de sus compañeros, perseguidos ya de cerca por el enemigo.

Poco a poco los botes y las lanchas K empezaron a sacar a los soldados de la playa. Algunos soldados del Ejército que iban llegando pidieron quedarse voluntarios junto con los infantes de Marina que estaban cubriendo la retirada y conteniendo a los rifeños que atacaban muy duramente la posición, empleando éstos incluso los cañones capturados en Abarrán. Cada vez todos eran más conscientes de que mantener la posición en la playa de Sidi Driss era fundamental para que la evacuación desde aquí pudiera tener éxito.

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Captura de Google Maps donde se puede observar la orografía de la zona de Annual y de Sidi Driss. Entre ambas posiciones dista sobre los 12 y 15 kilómetros de duro terreno

Durante la noche los cabileños se infiltraban, amparados en la oscuridad, llegándose a veces al cuerpo a cuerpo con los infantes de Marina. Al amanecer el fuego de los francotiradores rifeños se recrudeció sobre los parapetos. Según avanzaba la mañana, los enemigos, envalentonados por su victoria en Annual, se lanzaron en masa al ataque sobre los infantes de Marina como una marea imparable, desencadenándose un infierno. Al principio la combinación de los morteros y las ametralladoras de los “soldados anfibios” parecía que los podía ir frenando, aunque al final la enorme superioridad numérica de los hombres de Abd el-Krim se iba imponiendo.

Desde los barcos de la Armada se trataba de hacer fuego naval de apoyo a tierra todo el tiempo para tratar de ayudar a los infantes de Marina en la contención de los enemigos. Incluso el cañonero Laya C-5 llegó a disparar sus piezas con el alza a cero, de lo mucho que se acercó a la playa, llegando a desembarcar a 15 de sus marineros, fusil en mano, como refuerzo en la cabeza de playa y montar allí un nido con dos ametralladoras que desmontaron del barco.

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Cañonero Laya

Pero finalmente las posiciones acabaron siendo rebasadas por los rifeños hasta que el fuego se calló. Los infantes de Marina habían muerto inmolados en la playa de Sidi Driss defendiendo hasta el final la evacuación por mar de los soldados del Ejército que huían de Annual, conscientes de que su función era fundamental para que el reembarque tuviera éxito. Tres días más tarde los barcos de la Armada desembarcaron a los evacuados y heridos en los muelles del puerto de la ciudad de Ceuta.

Queda ya explicar, que esta operación anfibia no fue fruto de la improvisación. El Alto Comisario Berenguer imaginó que al general Sivestre (entre ambos no había buena relación) se le podía torcer su avance en Annual por el exceso de confianza, por lo que refléxiono sobre cómo se podría realizar una evaciación desde la playa de Sidi Driss por parte de la Armada y su Infantería de Marina. De hecho el Desastre de Annual no fue una masacre gracias tanto a los papeles desempeñados por el Regimiento de Caballería Alcántara como por los infantes de Marina que se sacrificaron en la playa de Sidi Driss cubriendo el reembarque de los supervivientes y conteniendo al enemigo.

Juan C. Ortiz (FORO NAVAL)

 

No queremos dejar pasar la ocasión de recomendar el magnífico artículo que el coronel de Infantería de Marina, Francisco Javier Ayuela Azcárate, escribió para la Revista General de Marina (Vol. 262 de abril de 2012, págs. 421-436) al respecto de este increible episodio, con el título “Una Historia Diferente”.

 

 

 

 

 

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2 Respuestas a “El papel de la Infantería de Marina en el Desastre de Annual

  1. Pingback: El papel de la Infantería de Marina en el Desastre de Annual — Foro Naval | Divagaciones ¿irreales?·

  2. Desgraciadamente he de decir que ese hecho que cuenta en su artículo de la RGM el Coronel Ayuela no es un hecho real… Lo que escribió fue una historia novelada, de lo que debería haber ocurrido aquel día en Annual si los mandos de la época hubieran planeado una retirada por mar en el momento de comenzar el avance de Silvestre desde Melilla hacia el oeste… El gasto de vidas españolas habría sido mucho más reducido, como aventura el Coronel Ayuela, si se hubiera hecho así y no retrocediendo alocadamente vía Monte Arruit, como se hizo. Máxime teniendo un Regimiento Expedicionario de Infantería de Marina en Larache desde una década antes, preparado y adiestrado para realizar uno de los tipos de operaciones anfibias de manual: la retirada anfibia.

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