El S-80 …¿en la encrucijada?

Un interesante debate entre dos almirantes sobre el presente y futuro del submarino español S-80.. S-80-inmersion

Ricardo Gómez Enríquez, jueves, 23 de mayo de 2013

Uno de los mayores riesgos que, en mi opinión, el programa S-80 sigue afrontando en la actualidad, tras los fiascos del AIP y su incremento de peso, es el de la coordinación y certificación de los trabajos desarrollados por los numerosos tecnólogos que intervienen en el proyecto. Navantia realizo en su día (años 80) numerosos estudios de dimensionamiento del submarino con la ayuda de tecnólogos ingleses, alemanes, franceses y holandeses. A su finalización, la Armada era consciente de la preparación tecnológica que implicaba tener capacidad de diseñar submarinos (cada 30 años) y, por eso, en 1989, el entonces AJEMA, almirante Nardiz, decidió que el modelo a seguir para obtener submarinos sería el de recabar, en lo sucesivo, ayuda exterior.

A comienzos de los años 2000, se acometió la fase de diseño, sin la tutela de un socio tecnológico y, por supuesto, sin contar con Alemania y Francia. No obstante ¿qué es lo que había cambiado desde el punto de vista tecnológico en Bazán/Izar/Navantia para que fuese capaz de afrontar desde entonces con garantía la coordinación y certificación de un diseño tan complejo? Consultados diversos libros sobre diseño de submarinos, prácticamente todos coinciden en señalar que todo diseño extrapolado basado en otro submarino es normalmente un candidato seguro a sufrir problemas derivados de dimensionamiento y tiene grandes probabilidades de resultar una mala evolución del submarino original, tal y como se pudo comprobar en el Collins australiano. Siempre es preferible partir de un proyecto radicalmente nuevo para evitar caer así en un mal proyecto. …¿Tendrán razón?

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Se intentó, en su orígenes, crear un grupo de expertos que, conociendo las limitaciones de Navantia en cuanto a construcción de submarinos, fuera capaz de moderar su entusiasmo y optimismo derivado de la idea que tenía de que, por haber participado en el diseño de la parte de popa del Scorpene chileno, estaban capacitados para diseñar por sí solos, sin “tutores” por parte de un astillero con experiencia en diseño de submarinos e instalación del sistemas de combate.

Aceptando la opinión técnica de que un extrapolamiento conduce a un mal diseño, lo que está en juego, en este momento, para el futuro del Programa es si Navantia será capaz de producir un submarino que cumpla, no solo con los requisitos, sino que además sea seguro y se entregue en coste y dentro de un plazo aceptable. A la vista de los percances citados, plazo y coste ya han sido sobradamente incumplidos. El que, a la larga y aun a fuer de poner mucho entusiasmo y optimismo, el producto final sea incuestionablemente seguro, y además exportable, es un tema sobre el que caben muchas conjeturas dada la dependencia que, a buen seguro, cualquier posterior diseño del S-80 seguiría teniendo de los tecnólogos, tanto en la producción como durante el posterior ciclo de vida. Un ciclo de vida con tan amplia representación multinacional representa el verdadero Talón de Aquiles del sistema de obtención de submarinos emprendido con el S-80, al actuar Navantia como intermediario con relativamente poca aportación tecnológica, lo que, sin duda, incrementa significativamente los costes finales, precisamente por el pago a los tecnólogos.

Para que la Armada mantenga aún cierto margen de seguridad y disponga de una alternativa, si es que aún existe, en un proyecto de esta complejidad, sería necesario que, tal y como en su momento se intentó, se hubiera solicitado de los servicios técnicos de una Marina experta y digo Marina, no astillero subsidiario, en construcción de submarinos ayuda para la certificación y supervisión de la totalidad del proyecto(6). De esta forma, se tendría, a partir de ahora, la garantía de que los trabajos de supervisión que Navantia ejerce sobre los tecnólogos fueran los adecuados y que el proyecto en su totalidad fuera seguro para la futura dotación de la Armada, cosa que hoy por hoy está aún por demostrar.

Una vez que al tecnólogo se le ha asignado una parte de un diseño tan complejo como este, es ya imposible prescindir de él, cosa que él conoce y corre pareja con su obligación contractual de solucionar los problemas a costa, cómo no, de incrementar los costes/plazos, sin que Navantia pueda intervenir de forma decisiva para remediarlo.

Por todo ello, es aun más importante, si cabe, que se certifique el Proyecto por parte de los servicios técnicos de otra Marina con experiencia en construcción de submarinos.

Los otros grandes retos técnicos más significativos, como : producción de la planta AIP y certificación de su seguridad, integración de los sonares en la plataforma (y, en general, el Sistema de Combate en el que la Marina USA, no lo olvidemos, no toma parte alguna), certificación del sistema de control de plataforma o la instalación de manejo de torpedos y tubos lanzatorpedos, así como la integración de un torpedo alemán (DM2A4) en un sistema de lanzamiento inglés (Upholders/Victorias) bajo control americano (Lockheed Martin), exigirán, sin duda, medidas de control y planes de mitigación para los que en principio, si bien parecen existir las tecnologías, quizás los retrasos del programa puedan hacer difícil la necesaria concurrencia de los periodos de garantías en vigor y las obsolescencias seguras del material con unos medios humanos disponibles en la Armada, con la preparación técnica necesaria, tras el largo tiempo transcurrido, y la cada vez más menguante operatividad de los submarinos S70 en servicio.

A pocos miembros del “establishment industrial” se les pasaba por la cabeza que pudiese suceder un contratiempo de la gravedad del incremento de peso en unas 100Tn (lo cual, para hacerse una idea, representa la mitad casi de su flotabilidad). Las causas de esta situación, como siempre, han sido muchas y variadas pero, sin duda, la de más peso, en mi opinión, es la de haber prescindido, en su día, del asesoramiento de los que de verdad sabían de submarinos. Las “purgas” de los mejores ingenieros en Navantia y en la Armada, apartando a algunos “inflexibles” ( almirante Tafalla dixit) han propiciado que el programa haya progresado en una especie de “nirvana” sin crítica alguna, o ciertamente pocas, a como se estaba desarrollado. De repente, se han sucedido dos contratiempos, el AIP y el exceso de peso. Este último, un fallo imperdonable de diseño que poco tiene que ver con lo avanzado de la tecnología del submarino y sí, en cambio y mucho, con la experiencia en el diseño y la construcción de submarinos, tanto por Navantia como por su control por parte de la Armada.

Para los “inflexibles ” que habían dedicado gran parte de su vida a submarinos y leído y estudiado pormenorizadamente un mundo tan especifico durante tantos años, sin las connotaciones y etiquetas de “lobos solitarios” como les gustaba a algunos motejarlos, sino comprometidos con un programa tan complejo, y conociendo perfectamente a Navantia, tras dos series de submarinos construidas bajo licencia y pensando primordialmente en el futuro de la Armada, el que el programa S 80 se haya retrasado, una vez más y comprobar, además, que ya está “tocado” constituye un punto de desánimo tras tantos años de trabajo(8)

A la vista de la situación actual, la conclusión principal es que no conviene olvidar que “lo mejor es enemigo de lo bueno” en línea con lo que siempre defendieron “los inflexibles”. Hasta ahora, los hechos les están dando la razón y si bien lo de “mejor” ha pasado quizás ya a mejor vida, es de esperar y desear que al menos se consiga lo “bueno” y permitir así al Arma Submarina que pueda celebrar su próximo Centenario en 2015 en paz y con el necesario sosiego.

Ricardo Gómez Enríquez
Contralmirante

El S-80, en la encrucijada

Carta abierta a un submarinista

Ángel Tafalla / 24 de mayo de 2013

Querido compañero, almirante:

Te agradezco tu contribución al asunto de los S-80, sobre todo porque ayuda a que el lector no especializado intuya la complejidad de todo este proceso.

Permíteme, no obstante, que te diga que considero tu enfoque algo pesimista. Recogen tus opiniones -en general- el sentir de la comunidad de submarinos hasta el año 2002. Anteriormente a esa fecha, diversos AJEMA, por cierto alguno de ellos submarinista, habían intentado -durante muchos años y sin éxito- conseguir la autorización del Gobierno para construir unos submarinos que sustituyeran a los S-60.

Los riesgos que tan bien señalas hacían que nuestros submarinistas favorecieran soluciones conservadoras, es decir, algo que se parecía bastante a un Scorpéne. El problema era que otras plataformas -buques y helicópteros- tenían más prioridad que el construir más submarinos franceses. Esto originaba -a mi juicio- el fracaso recurrente de la proposición. Que el Scorpéne era francés, y no un 50% español como decían los papeles, quedaba bien claro en la arrogancia exportadora de la DCNS.

Tambien contribuyó a esta parálisis el que, a partir de 1990, los submarinos soviéticos -nuestro enemigo emblemático- dejaron súbitamente de operar, para desaparecer a continuación. Se abrió por esto, en muchas naciones occidentales comparables a España, un periodo de reflexión y dudas sobre la factibilidad de mantener un Arma submarina.

Así que, o submarino rompedor, o más años -y se estaba acabando el tiempo, no para los S-60 sino para los 70- intentándolo y fracasando. Lo de rompedor incluía posibilidades de exportación, misil Tomahawk y AIP. Por ahí salio la autorización para los S-80.

Me atribuyes la caracterización de “inflexible” para los técnicos depurados. No he hablado de esto, sino de incompetencia en los que les sustituyeron, causada y tal vez cubierta, por algo que me permitirás no califique, aunque quien nos siga, fácilmente podrá hacerlo.

Confió en que coincidirás conmigo que estamos en la misma tesitura que hace diez años: o submarino rompedor o nos quedamos sin Arma submarina. Para mí, por esto, el fracaso no es una opción. No acepto esa especie de incapacidad insuperable de los españoles para diseñar submarinos aunque, probablemente, necesitaremos alguna ayuda antes de poder decir aquello de a flote sin novedad.

Un abrazo

Ángel Tafalla

Respuesta a la carta abierta del Alte. Tafalla publicada el dia 24 de mayo de 2013.
Muchas gracias Alte. por tu carta. Permíteme no obstante que matice algunos aspectos.
-Utilice la misma expresión que utilizaste tú en el artículo de la Ref (7) publicado como post -comentario de mi artículo. Si cambias (Alte Tafalla Dixit) por un (7) yo al menos no deduzco que pretendiese dejar entrever que fueses tú el que apartaste a algunos “inflexibles”, cosa que sinceramente ignoro.
-El concepto de submarino “rompedor” no es usual en la comunidad submarinista. ¿en qué consiste? ¿Cómo se valoran sus riesgos?¿es un requisito?. Considero sinceramente la expresión vacía de contenido técnico por la gran interrelación que existe entre los diferentes sistemas en un submarino.

-No puedo estar de acuerdo en que estamos igual que hace 10 años. Se ha aprendido mucho desde entonces sobre todo en la viabilidad del concepto ”rompedor “ que tu propugnaste y propugnas . Como sabes , ayer según Infodefesa, se acaba de aprobar el que se audite el programa S80 técnicamente por la US Navy y EB lo cual me llena de satisfacción pues si esta decisión se hubiese tomado en el año 2007 no estaríamos ahora lamentándonos. Esto sí que es aprender de la experiencia como tú también propugnabas en tu articulo(ver también la Ref 6 de mi artículo publicada como post)

En fin almirante y para terminar, respeto tus ideas y forma de ver el futuro, pero yo quizás soy más realista, no tan optimista. Pero como también decía en mi artículo no es el momento de mirar a atrás sino de sacar consecuencias como tú ya apuntabas de lo que se hizo mal y tratar de no volver a repetirlo. No obstante, el incidente del sobrepeso creo que ha servido como llamada de atención de que en la construcción de submarinos hay que estar alerta y es siempre mejor haberse equivocado en algo técnico ahora que tener que lamentarse más adelante quizás por la pérdidas de vidas humanas, como han aprendido amargamente otras marinas.

Las referencias 1 a 8 del articulo El programa del submarino S80 en la encrucijada
1.S 80,Un Submarino para el siglo XXI(RGM Octubre 2003).CN Manuel Garate Pasquín.

2.Submarinos, un programa que no admite demoras(RGM Julio 1996)CF Ricardo Gómez Enríquez.

3.España :Los S80 se internacionalizan. Periódico La verdad( 5 julio 2010).
Cuarenta empresas extranjeras participan en la construcción de los submarinos S80 de Navantia(Indefensa 5 julio 2010)

4.El submarino Scorpene tiene instalada la misma planta propulsora que el S80 con pequeñas diferencias. Tres diésel generadores en el S80 en lugar de 2/4 Scorpen pero la batería es idéntica. La disposición de timones y en general formas del casco son muy similares. Pero así como la parte de popa era conocida por Navantia, no así lo era la proa ni el conjunto del diseño del submarino.
El submarino ingles Upholder es muy similar al S80 en tamaño y disposición de la cámara de torpedos proa así como su instalación de manejo de torpedos.
( ver y comparar sus características publicadas en 1984 en el artículo” Design of the Type 2400 Patrol Class Submarine”) con la información publicada del S80 en múltiples foros.

5.The Collins class submarine story, Steel, Spies and Spin(Cambridge Press 2008)

6.Por ejemplo de la US Navy y el astillero Electric Boat. La Royal Navy en 2008 contrato ingeniería americana via FMS por importe de 150 Millones de $ para construir sus submarinos Astute en base al sistema 3D utilizado en los clase Virginia.

7.Nombre sacado del artículo “la emancipación de Navantia” escrito por el Almirante Tafalla en http://www.ateneadigital.es el 16 nov 2010. El articulo lo leí en un foro submarinista sudamericano muy bueno http://www.elsnorkel.com y conteste en él que es siempre arriesgado pronosticar resultados de fusiones industriales antes de conocer los resultados del producto final.

8. Los primeros estudios conceptuales del S80 datan del año 1983 y se pensaba que podrían se los relevos de la Serie 60 a finales de los 90 principios de los 2000.
El autor

Un respetuoso saludo

http://www.revistatenea.es

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7 Respuestas a “El S-80 …¿en la encrucijada?

  1. Lo único que queda claro es que (creo por primera vez) dos almirantes discrepen en público sobre un problema que le va a costar al sufrido contribuyente español muchos cientos de miles de millones de euro, y eso es de agradecer. Pero no hubiese sido mejor que estas discusiones se hubiesen tenido años antes y que tanto la industria como la Armada hubiesen puestos los medios para que lo que tenemos entre manos no hubiese sucedido. En la empresa privada esto no se toleraría de ninguna forma y los responsables además de despedidos tendrían consecuencias penales por malversación de caudales públicos. Aquí nos tenemos que conformar conque dos Almirantes osen discutir en público sobre el problema, mientras la revista Atenea (donde se han publicado sendos trabajos) calla como si con ellos no fuese el problema. Mientras no tengamos personal cualificado capaz de denunciar tales aberraciones seguiremos cometiéndolas.
    Víctor Ocaña
    Editor http://www.rincondelasfuerzasarmadas.es
    Analista en temas de defensa desde hace 45 años no comprometido con ningún medio editorial ni partido olítico.

    • Señor Ocaña; estoy totalmente de acuerdo con lo que dice. Pero quisiera matizar que las discusiones, las hubo y muchas,lo que pasa es que al final prevalecieron intereses industriales que conducían irremisiblemente a un programa con riesgos inaceptables según la perspectiva de los profesionales submarinistas . Me refiero al sistema AIP y a no contar Navantia con un socio tecnológico que supervisase sus trabajos de diseño tras romper con la francesa DCNS. Y aun queda el sistema de combate.
      Lo que me ha impulsado a escribir es porque creo que como siempre ocurre en programas tan complejos, las causas de los fallos tienen múltiples orígenes , pero en mi opinión siempre existe una mas importante que arrastra a las demás. Aquí, sin lugar a dudas primaron los intereses industriales hasta cierto punto lógicos en los que casi todos los que tenían que decidir se plegaron y los antepusieron a la imperiosa necesidad de construir submarinos para relevar a los existentes. Tenga en cuenta que un submarino es como una aeronave y no se puede extender su vida útil por riesgos de seguridad para sus dotaciones.
      Efectivamente se ha gastado mucho dinero ya en el programa S80 como para que se pase pagina sin mas. Se debe investigar hasta el fondo en todos los niveles mas que nada por respeto a los contribuyentes. El otros países se habría creado ya una comision de investigación( ignoro si aquí se ha hecho ya).Le recomiendo leer el caso de los submarinos australianos de la clase Collins en el libro que cito en mi referencia num 5.
      Atentamente
      Ricardo Gomez Enriquez

  2. Ante todo es de agradecer que se intente arrojar algo de luz en lo ocurrido. Siempre he defendido que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa, por si acaso, mucho más, cuando se paga con dinero de todos los españoles. Digo esto, porque creo que alguien ha jugado con pólvora del Rey, cosa más que usual en nuestra querida España, donde todos los políticos acostumbran a lapidar, y de que modo, todo es dinero que alguna política dijo “no es de nadie” . seguro que nunca pagó un impuesto.
    Dicho esto, y en aras de este cambio de mentalidad que estamos padeciendo todos los españoles en al ámbito económico del mirar dónde, quién y para qué se gasta cada céntimo de euro que tanto nos cuesta a todos ganar, y después soltarlo en impuestos, quiero hacer una más que breve reflexión.
    Para I+D todo el dinero que haga falta, es el único camino para garantizar el futuro, creo que es clara esta afirmación, pero quiero otra más, creo que el arma submarina es básica para la defensa de España aquí y allá donde tengamos que defender o cuidar algún interés, incluido los económicos de cualquier empresa española en cualquier lugar del mundo, y para ello un arma submarina oceánica es vital, y ya lo decía Fernándo de Bordejé en su “España, poder marítimo y estrategia naval” (Editorial Naval, 1985) Con ello quiero decir que necesitamos una buena arma submarina, y como el arma submarina se basa en la discreción, es necesario que esa arma submarina sea lo mas “nacional” posible para una total independencia y evitar problemas de indiscreción de cualquier tipo. Yo creo que hasta aquí estaremos todos de acuerdo.
    Lo ideal sería un arma submarina nuclear con armamento nuclear, pero como la ñoñería española en esta aspecto no lo hace posible, debemos buscar otra alternativa, y es ahí donde nace el S-80 que estoy de acuerdo que sería una buena opción para la Armada Española. Entonces ¿dónde esta el problema? Yo creo que se ha pecado de muchas cosas, optimismo, soberbia, incapacidad etc… No se puede pasar del cero al infinito. No podemos pasar de estar treinta años sin tocar pelo, a querer hacer un abrigo a medida, eso es “casi imposible” además de negligente, y como siempre lo he defendido, creo que la solución, hubiese sido, primero garantizar lo operativo del arma submarina con la construcción de 6 unidades del Scoperne para sustituir a nuestros magníficos S-70 y con eso resuelto haber comenzado a “aprender” con un prototipo hasta dar con la tecla (en un prototipo se permiten todo tipo de errores que para eso están) y cuando fuese el submarino que queremos, pues a construirlo en serie para sustituir a los Scopernes que ya tendría 10-15 años allá por los 2020 -2025 y, por primera vez no tener un parón en un arma tan delicada como la que hablamos.
    Pero para ello hace falta planificación, y disculpen ustedes y con todos los respetos a la Armada que llevo en el corazón, eso es falta de planificación de la Armada y no de los Gobiernos. Los Gobiernos son eso, si más, y quien al final decide las prioridades, o de ese modo debiera ser, si alguno no se la va la cabeza y se pone de lado de quienes no debieran, La Amada debe aprender a priorizar, sobre todo, la garantía del cumplimiento de su tarea: La Defensa de España, y no estar como pagadora de aventuras empresariales como hasta ahora. La Armada debe aprender a pedir y exigir lo que necesite sin complejos alguno. Y en el arma submarina debiera haber sido más conservadora sin renunciar a lo que necesitamos que, para mi ha sido el verdadero error, ir a por un mega-super-hiper-submarino sin tener garantizada la operatividad de la misma.
    Y a NAVANTIA le diría que por mal camino va.Se ponen a fabricar 4 unidades al mismo tiempo sin tener ni idea de lo que va a ocurrir, se ha tirado a la basura muchos cientos de millones con la que cae. Pero sobre todo lo que no puede hacer, bajo ningún concepto es mentir y tomar el pelo. No se puede decir que todo va OK que para el verano tenemos el barco en el agua, cuando sabían que no era verdad. Los proyectos innovadores cuestan mucha pasta y mucho tiempo y eso lo sabemos y estamos dispuesto a soportarlo en aras de un futuro adecuado, pero señores sin mentiras ni tomaduras de pelo, al menos no digan nada, si las cosas no van, pues no van que para eso se esta desarrollando, pero por la Virgen del Carmen, mentir de esta forma tan vil como han mentido, se merece que todos los responsables de este desastre estén de patitas en la calle ya, y por último a los Sindicatos les diría que ¿dónde están? porqué no salen a la calle a exigir responsabilidades a los responsables, porque por este camino, mal futuro para NAVANTIA

  3. Navantia contará con una auditoría estadounidense para evaluar los problemas técnicos del S-80:

    Infodefensa 24/05/2013 – N. Fernández, Madrid – Navantia contará con la colaboración de la auditoría Electric Boat-US Navy para evaluar los problemas técnicos surgidos en el submarino S-80 y hacer una revisión del programa.

    Así lo señaló ayer por la tarde el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, en la presentación, en el Congreso de los Diputados, de la propuesta de reconducción de los Programas Especiales de Armamento (PEA,s).

    Argüelles añadió que los problemas en el sistema de propulsión y en el balance de pesos detectados por la empresa estatal española conllevan un retraso en el programa de uno a dos años, por lo que no se ha contemplado por el momento ningún otro ajuste y se mantiene el techo de gasto en 2.135 millones de euros.

    “Este programa es un proyecto a largo plazo, en el que nuestro país ha decidido afrontar los riesgos tecnológicos que implica una apuesta así”, indicó el secretario de Estado. “El objetivo último, que no debemos perder de vista –añadió–, es lograr autonomía y ventaja operativa para nuestras Fuerzas Armadas y conseguir para España una capacidad industrial y tecnológica puntera en esta área”.

    Arguelles agregó que el arma submarina es “una prioridad” para las Fuerzas Armadas y, en este sentido, el retraso en el programa del S-80 obliga a realizar la gran carena del S-74 Tramontana en los astilleros de Navantia para no perder capacidades.

    La segunda fase de BAM, aplazada

    Respecto a la segunda fase de Buques de Acción Marítima, el número 2 de Defensa señaló que “no está desechada, solo aplazada”.

    No obstante, en los datos facilitados por la Secretaría, se marca una reducción del programa de 20,48 millones de euros con respecto al techo de gasto previsto en diciembre de 2012 (530,41 millones), aunque no se especificó a qué correspondía ese recorte.

  4. No puedo evitar poner un grano de arena como mero ciudadano, co-pagador de este proyecto, e hijo de capitán mercante.

    ¿ Qué puedo aportar ? Pues humildemente puede que un granito de lógica por parte de alguien que se juega sus cuartos con una pequeña empresa de software, tecnología que cambia cada semana y que no puede cometer ninguna equivocación… o se hunde.

    Después de leer sus comentarios, creo que está bastante claro el dilema que han tenido. Una gran inversión en un campo que no se domina, intereses externos al propio objetivo del diseño, y la gran duda de pagar la cuota desorbitada por contar con un guía de renombre, o buscar un apoyo menos preparado pero adaptado al bolsillo.

    En tecnología, sólo los gerentes de empresa que no comprenden la tecnología, recurren a la opción más cara para no meter la pata.

    Cuando he oído la palabra “certificaciones” me he echado a temblar, ya que es el método funcionarial para que alguien asuma la responsabilidad por cifras exorbitadas. Pero como siempre estas certificaciones garantizan piezas del puzle y no el conjunto.

    Su problema es que no hay un coordinador. Ustedes lo que necesitan no es una empresa. Es un exelente jefe de equipo, o jefes de equipo, con años de experiencia en la construcción de submarinos, y en sus propios astilleros, que le den la base de experiencia a sus proyectos. En mi opinión parece una broma ver bonitos diseños en 3D que habrán costado su precio en pixels, sin que exista un jefe de proyecto que respalde con su experiencia la dirección del proyecto.

    Me extraña enormemente que pasen de largo como si no existiera, de una ocasión histórica como pocas para captar ingenieros con larga trayectoria, con décadas de experiencia en la construcción de submarinos, y además a precio de saldo. Su origen claro está, Rusia.

    La tecnología occidental será diferente a la oriental. Pero los problemas principales a los que se enfrentan ustedes como se ha evidenciado, son de orden básico, como la flotabilidad. Y como aficionado a los submarinos, entiendo que es un problema más complejo de lo que parece, pero que sería un problema superado para ingenieros experimentados.

    Para cualquier cosa que necesiten, aquí cuentan con un informático con 25 años de experiencia. Y esa experiencia, como la de ustedes en sus cargos, bien saben que no puede sustituirse por 1000 certificadores y buenas intenciones.

    Con respecto a Navantia, espero que en defensa de los intereses de todos, se ponga de patitas en la calle al actual jefe de proyecto, o al responsable que en vez de entender este proyecto como una unidad dirigida desde un mando único, parece haber delegado cada sección del proyecto en equipos separados.

    El software también se construye por piezas. Pero lo primero en lo que se piensa es la capacidad de almacenamiento de datos que se va a necesitar, como en su caso debió ser la flotabilidad.

    Ánimo y adelante. Que a veces parece que estemos hablando de ir a Marte. Pero sé que sus limitaciones son como siempre… económicas. Pues capten personas comprometidas. No empresas que necesitan una auditoría para saber que ha pasado. Les adjunto un video muy interesante de cómo se trabaja en unos astilleros rusos de submarinos.

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