Por Gorka L Martínez Mezo

Thales España. (Indra)
La selección por Indra del Lightweight Multirole Missile (LMM) de Thales como interceptor del futuro Sistema Lanzador Embarcado (SILAEM) supone una elección relativamente poco convencional para dotar a los buques de la Armada española de una nueva capa de defensa de punto [3]. A diferencia de sistemas concebidos específicamente para la defensa antimisil, como el RAM germano americano, el LMM nació fundamentalmente como un arma ligera destinada a combatir pequeñas embarcaciones rápidas y posteriormente ha ampliado sus cometidos a blancos terrestres y aéreos [1,6].

El acuerdo entre Indra y Thales contempla la integración del LMM en SILAEM, sistema destinado a proporcionar a la Armada una nueva capacidad de defensa de punto [2,3]. Su combinación de reducido tamaño, coste, versatilidad y capacidad frente a amenazas muy diferentes ayudaría a entender una elección que, sin embargo, plantea interesantes interrogantes cuando se analiza específicamente su empleo contra misiles antibuque.
Del FASGW(L) al Martlet
Los orígenes del LMM están directamente relacionados con la experiencia británica en misiles antiaéreos ligeros desde el Blowpipe, desarrollado en la década de los 60 por Shorts Brothers. Para su desarrollo Thales aprovechó datos aerodinámicos procedentes del Starburst, aunque LMM y Starstreak/HVM constituyen armas diferentes [1].

El requerimiento que dio origen al misil fue el Future Anti-Surface Guided Weapon (Light), FASGW(L), surgido alrededor de 2008. La Royal Navy buscaba un arma para sus helicópteros capaz de enfrentarse principalmente a Fast Inshore Attack Craft (FIAC) y otras embarcaciones pequeñas y rápidas, una amenaza asociada particularmente a las tácticas navales iraníes en el Golfo Pérsico [1]. Sl FASGW(L) reemplazaría al Sea Skua, un misil antibuque ligero diseñado a finales de los 70 para realizar misiones similares reemplazando al AS-12 y usado con éxito en Malvinas y el Golfo Pérsico pero ya al final de su vida util y mucho más caro y pesado.
Utilizar contra este tipo de blancos armas considerablemente mayores y mucho más caras resultaba poco eficiente. Se buscaba un misil pequeño, preciso y adecuado para unas reglas de enfrentamiento potencialmente restrictivas [1] que minimizaran los posibles daños colaterales.
Durante el proceso se estudiaron diferentes alternativas, incluidos cohetes guiados de 70mm que empezaron a aparecer en el mercado internacional por esas fechas, siendo el gold standard el APKWS de 70mm. Según la excelente descripción del programa publicada por Think Defence [1], éstos presentaban dos problemas relevantes: capacidad de maniobra limitada contra blancos rápidos y, en las versiones dotadas de guiado láser semiactivo (SAL), dificultades potenciales contra objetivos de baja reflectividad, como embarcaciones neumáticas negras [1].
La experiencia acumulada con el misil antiaéreo portátil Starburst proporcionaba otra posibilidad: guiado mediante cabalgamiento de haz láser o laser beam-riding [1].

En 2011 el Ministerio de Defensa británico y Thales acordaron financiar el desarrollo completo de la versión beam-rider y la producción inicial de 1.000 LMM [1]. Posteriormente el arma fue integrada en el helicóptero AW159 Wildcat como componente ligero del programa FASGW, complementando al considerablemente mayor Sea Venom [1].
En servicio británico el LMM recibe el nombre de Martlet [1,6].

Un misil particularmente pequeño…. y económico
Una de las características más interesantes del LMM es su reducido tamaño. El misil pesa aproximadamente 13 kg, mide 1,3 m y tiene un diámetro de 76 mm. Su velocidad máxima publicada es de aproximadamente Mach 1,5, mientras que su envolvente de alcance se extiende aproximadamente desde 400 m hasta 8 km, aunque algunas fuentes oficiales y especializadas expresan el alcance simplemente como “superior a 6 km” [1,6]. A destacar su alcance mínimo, de sólo 400m según el fabricante.
Está propulsado por un motor cohete sólido de dos etapas y transporta una ojiva de aproximadamente 3 kg, que combina fragmentación y carga hueca y dispone de espoleta de proximidad láser [1].
Estas dimensiones permiten transportar un número considerable de armas. El Wildcat puede llevar hasta 20 Martlet, mediante cuatro conjuntos de cinco misiles [1]. Esta característica resulta particularmente interesante para una futura aplicación CIWS: permite potencialmente obtener una importante profundidad de cargador sin recurrir a interceptores grandes y pesados.
El sistema de guiado
El Martlet actualmente operativo utiliza laser beam-riding [1,6].

El director mantiene la línea de visión sobre el objetivo y genera un campo láser codificado. Los sensores situados en la parte posterior del misil determinan su posición respecto al haz y el sistema de control efectúa las correcciones necesarias para mantener el arma sobre la trayectoria hacia el blanco [1].
Esto es sustancialmente diferente del Semi-Active Laser Homing (SAL). En este último sistema, un designador ilumina el objetivo y un buscador situado en el propio misil detecta la radiación láser reflejada.
El beam-riding presenta algunas ventajas interesantes. No depende de la reflectividad del blanco de la misma forma que el guiado SAL y permite prescindir de un buscador frontal complejo que detecte la luz láser reflejada. En el LMM estándar, de hecho, no existe seeker propiamente dicho: utiliza sensores láser para mantenerse dentro del haz proyectado por el sistema de puntería [6].
La contrapartida es importante: el Martlet estándar no es un arma fire-and-forget. El sistema de guiado debe mantener la línea de visión y proporcionar el haz durante el vuelo del misil [1,6].
Desde el comienzo del programa, sin embargo, Thales concibió el LMM como una familia modular. Se estudiaron diferentes sistemas de guiado y la compañía continúa señalando la posibilidad de integrar seekers alternativos, incluidos SAL e infrarrojo (IR) [1,6]. Estas opciones no deben confundirse con la configuración beam-rider actualmente en servicio.

Esto resulta especialmente interesante para SILAEM debido a la posibilidad de desarrollar una versión con capacidad fire-and-forget aunque por ahora no hay información al respecto y podría disparar los costes del programa. Además, la información publicada sobre el acuerdo entre Indra y Thales identifica al LMM y su guiado láser [3].
De arma antisuperficie a misil antiaéreo
Aunque nació fundamentalmente como arma contra objetivos de superficie, LMM ha demostrado una considerable flexibilidad.
En 2019 Thales y MSI realizaron pruebas desde la fragata HMS Sutherland utilizando el montaje naval Seahawk Sigma. El sistema realizó lanzamientos contra pequeños blancos de superficie no tripulados, rápidos y maniobreros, demostrando la posibilidad de emplear LMM como arma naval de defensa próxima [1].



El Martlet alcanzó su capacidad operacional inicial y fue desplegado por primera vez con el Carrier Strike Group británico en 2021 [1].
El Reino Unido también suministró LMM a Ucrania, donde el arma ha sido utilizada operacionalmente contra blancos aéreos, incluidos UAV, y existen evidencias de su utilización contra helicópteros [1].


La Royal Navy ha ampliado igualmente su empleo antiaéreo. En 2023 se realizaron pruebas contra UAV [4] y en noviembre de 2024 un Wildcat destruyó un blanco aéreo Banshee con Martlet, en lo que la Royal Navy describió como el primer ensayo aire-aire de este tipo [5].
La evolución hacia el cometido C-UAS ha continuado. En 2026 el Ministerio de Defensa británico realizó nuevas adquisiciones de Martlet destinadas en buena medida a esta misión; Jane’s señala asimismo su utilización por helicópteros Wildcat para proporcionar protección C-UAS [6].
Existe, por tanto, experiencia experimental y operacional considerable contra embarcaciones pequeñas, UAV y otros blancos aéreos [1,4-6]. Lo que no está documentado públicamente en estas fuentes es una demostración equivalente contra un blanco representativo de un misil antibuque moderno.
El programa SILAEM
SILAEM pretende proporcionar a la Armada una nueva capacidad de defensa de punto embarcada, concebida para integrarse en la defensa multicapa de sus unidades [2,3].
Indra lidera el programa, dotado con aproximadamente 51 millones de euros, y se contemplan configuraciones autónomas y otras integradas con SCOMBA [2,3].
La arquitectura conocida incluye:
- radar de control de tiro de alta precisión en banda X;
- sistema de mando y control;
- torre/lanzador;
- misiles LMM suministrados por Thales [2,3].
Por qué LMM puede encajar bien en SILAEM
El requisito resulta considerablemente más amplio que el de un CIWS antimisil tradicional. SILAEM está destinado a enfrentarse a diferentes amenazas próximas al buque, incluidos misiles antibuque, UAV y amenazas de superficie, entre ellas embarcaciones rápidas y vehículos no tripulados [2,3].
La arquitectura deberá además proporcionar capacidad de seguimiento de múltiples amenazas y permitir enfrentamientos sucesivos [2,3].
«La combinación del control de tiro y sensórica avanzada de Indra con la precisión del misil LMM guiado por láser de Thales garantiza un tiempo de reacción mínimo y una elevada probabilidad de impacto a corta distancia», destaca Indra.
Esta diversidad de blancos ayuda a comprender la selección del LMM.
La proliferación de UAV y USV ha complicado considerablemente el problema de la defensa próxima de los buques. El empleo de los carísimos y escasos misiles antiaéreos convencionales como ESSM contra cada pequeño dron resulta poco eficiente, mientras que la artillería presenta sus propias limitaciones de alcance y probabilidad de destrucción.
LMM ocupa un interesante espacio intermedio.
Sus 13 kg de masa permiten potencialmente disponer de numerosos interceptores en un volumen relativamente reducido [1,6]. La misma familia de armas dispone además de capacidad demostrada contra UAV, helicópteros y pequeñas embarcaciones [1,4-6].
Su ojiva de fragmentación de aproximadamente 3 kg y su espoleta de proximidad proporcionan características adecuadas para atacar blancos aéreos [1]. Contra un misil antibuque, una interceptación suficientemente próxima podría producir daños críticos en su estructura, seeker o superficies aerodinámicas. Sin embargo, la probabilidad de conseguir este efecto contra diferentes clases de ASM deberá determinarse mediante ensayos representativos.
Finalmente, el beam-riding permite utilizar un interceptor relativamente sencillo, sin necesidad de incorporar un seeker autónomo al Martlet estándar [1,6].
Las limitaciones de LMM como CIWS
Precisamente aquí aparece la peculiaridad de la selección de Indra: LMM no fue concebido originalmente como misil antiaéreo y aún menos como interceptor de misiles antibuque. El FASGW(L) nació fundamentalmente como respuesta a la amenaza de pequeñas embarcaciones rápidas y su utilización antiaérea ha evolucionado posteriormente [1,5].
El primer problema es cinemático.
De acuerdo con la información disponible, un LMM alcanza una velocidad de aproximadamente Mach 1,5 al final de la combustión [1]. Frente a un misil antibuque subsónico esto no impediría una interceptación frontal. Si, únicamente como ejemplo, consideramos un ASM a unos 300 m/s, recorrería 6 km en aproximadamente:
6.000 / 300 = 20 segundos.
Un blanco supersónico a unos 850 m/s recorrería esa misma distancia en:
6.000 / 850 ≈ 7 segundos.
Estos cálculos no representan el tiempo real de respuesta disponible para un sistema SILAEM —que depende de detección, geometría, trayectoria, aceleración y punto de interceptación—, pero muestran cómo se comprime la ventana temporal al aumentar la velocidad del atacante.
Un interceptor no necesita necesariamente ser más rápido que un blanco que se aproxima frontalmente, pero disminuyen los márgenes para detección, asignación del arma, lanzamiento, aceleración, corrección de trayectoria e interceptación.
Por ello, la capacidad contra un ASM subsónico resulta cinemáticamente menos exigente que contra un misil supersónico maniobrante. Las referencias consultadas no documentan una prueba de LMM contra un blanco representativo de un ASM supersónico.
Otro problema asociado es la espoleta de proximidad. Esta es de tipo laser y debería disponer de la calibración necesaria para enfrentarse a blancos supersónicos o subsonicos altos en caso de no lograrse un impacto directo.
El siguiente problema es la saturación y los canales de fuego, deriva del propio sistema de guiado por beam-riding.
Aunque un lanzador SILAEM pueda transportar numerosos LMM, una variable fundamental será cuántos blancos puede enfrentar simultáneamente.
Cada Martlet beam-rider necesita recibir el campo de guiado durante su vuelo [1,6]. Por tanto, la profundidad del cargador no equivale automáticamente al número de blancos que pueden ser atacados simultáneamente.
La información publicada sobre SILAEM menciona seguimiento múltiple y capacidad para hacer frente a amenazas consecutivas [2,3]. Incluso contra misiles subsonicos y en condiciones ideales, la ventana de oportunidad es limitada y un solo montaje no podría enfrentarse a amenazas que aparezcan de manera simultánea por ambas bandas.
Finalmente, tenemos las limitaciones del láser y el ambiente marítimo, existiendo además una limitación física inherente a los sistemas de guiado óptico.
El beam-riding evita uno de los problemas propios del guiado SAL: el haz no necesita alcanzar el objetivo, reflejarse en él y regresar hasta el seeker. En LMM los sensores posteriores detectan directamente el campo láser proporcionado por el sistema de guiado [1,6].

Sin embargo, el enlace óptico continúa atravesando la atmósfera. Niebla, lluvia intensa, aerosoles, spray y humo pueden producir absorción y dispersión de la radiación. Sin conocer la longitud de onda, potencia, divergencia y margen de enlace del sistema de guiado que utilizará SILAEM, no puede cuantificarse públicamente la magnitud práctica de esta limitación.
El problema puede resultar especialmente interesante frente a un sea-skimmer, porque una parte importante del trayecto se desarrolla a muy baja altura sobre el mar donde las posibilidades se interferencia óptica son aún mayores.
SILAEM dispone de un radar de control de tiro en banda X [2,3], por lo que conceptualmente podría mantenerse un track radar en condiciones en las que el enlace óptico estuviese degradado.
Una elección que tiene tanto sentido como muchas dudas asociadas
La selección del LMM resulta especialmente coherente si SILAEM no se contempla exclusivamente como CIWS antimisil, sino como un sistema de defensa próxima multiamenaza.
Frente a UAV, pequeñas embarcaciones y otros blancos aéreos y de superficie, el Martlet dispone ya de una considerable base experimental y operacional [1,4-6]. Su pequeño tamaño permite transportar numerosos misiles y evita utilizar interceptores considerablemente mayores contra amenazas de reducido tamaño. Además, su precio económico permitiría a la Armada de hacerse con un stock de misiles importante.
La cuestión más interesante es precisamente la misión más exigente prevista para SILAEM: la interceptación de misiles antibuque [2,3].
Contra blancos subsónicos, las características publicadas del LMM permiten plantear una envolvente de interceptación físicamente plausible. Frente a misiles supersónicos, especialmente si realizan maniobras terminales, la combinación de una velocidad máxima aproximada de Mach 1,5, tiempos de reacción extremadamente reducidos y necesidad de proporcionar guiado durante el vuelo plantea un problema considerablemente más exigente [1,6].
A ello se añaden la dependencia de un enlace óptico y la incógnita del número de canales simultáneos de guiado.
Por tanto, la verdadera medida de la capacidad antimisil de SILAEM no será simplemente la integración naval del LMM, sino demostrar mediante ensayos representativos que la combinación radar X de Indra + dirección de tiro + sistema de guiado + LMM + espoleta de proximidad proporciona los tiempos de reacción y la probabilidad de interceptación necesarios frente a un misil antibuque realista.
Hasta que esos ensayos sean conocidos, puede afirmarse que el LMM cuenta con experiencia demostrada frente a UAV y amenazas de superficie [1,4-6]. Su empleo como CIWS contra misiles antibuque modernos, en cambio, representa una de las capacidades más novedosas y técnicamente exigentes del programa SILAEM [2,3].
Referencias
- Think Defence. Martlet Missile (Lightweight Multirole Missile) [Internet]. Think Defence; [citado 25 sep 2026]. Disponible en: https://www.thinkdefence.co.uk/docs/martlet-lightweight-multirole-missile/
- Indra Group. Indra desarrollará un innovador sistema de defensa de punto para los buques de la Armada [Internet]. Madrid: Indra Group; [citado 25 sep 2026].
- InfoDefensa. Indra cierra un acuerdo con Thales para integrar el misil LMM en el nuevo sistema de defensa de punto para los buques de la Armada [Internet]. Madrid: InfoDefensa; 25 sep 2026 [citado 25 sep 2026].
- Royal Navy. Wildcat squadron pushes missile system to its limits [Internet]. London: Royal Navy; 28 Jul 2023 [citado 25 sep 2026].
- Royal Navy. Navy enhances drone defences with successful shoot-down by new missile [Internet]. London: Royal Navy; 2 Nov 2024 [citado 25 sep 2026].
- Janes. UK boosts Martlet missile stocks for C-UAS role [Internet]. Janes; 2026 [citado 25 sep 2026].
- Janes. RN Wildcat completes first Martlet in-service firing [Internet]. Janes; 2021 [citado 25 sep 2026].
